Protectores articulares: Ingredientes Funcionales (Parte 3)

Molécula de glucosamina (Alpha-D-glucosamine)

Este post discute diferentes estrategias nutricionales para proteger las articulaciones de nuestras mascotas y discute sobre la necesidad de suplementarlas o no.

La osteoartritis es una enfermedad degenerativa que se caracteriza por la destrucción del cartílago articular, inflamación y formación de ostefitos. En conjunto, sus signos clínicos empiezan por un calentamiento de las articulaciones y dolor articular (podréis detectarlo con la aparición de cojeras). Cuando la enfermedad avanza hay una reducción de la movilidad y atrofia muscular.

La incidencia de estos problemas relativamente alta en animales sénior (a partir de los 7 años aproximadamente), pero puede darse en animales más jóvenes según raza, estilo de vida y/o la incidencia de algún proceso traumático (por ejemplo, fracturas o cirugías).

¿Podemos prevenir o mejorar los síntomas de la osteoartritis con la alimentación?

La literatura científica es muy controvertida en este aspecto, ya que hay estudios que apuntan buenos resultados y otros que no. La causa principal de tales discrepancias entre resultados está presuntamente relacionada con las diferentes presentaciones de un mismo compuesto, que pueden tener más o menos eficacia (cómo discutiremos al final). A grandes rasgos, podríamos decir que aunque no es una panacea, sí que hay cierto potencial de mejora, pero hay que hacerlo bien. 


Esto son enlaces a nuestras tiendas colaboradoras. Si compras a través de estos enlaces recibiremos una pequeña comisión (sin que te cueste dinero a ti) y ayudarás a mantener este sitio sostenible y gratuito.

tienda-animal-afiliado animalear-afiliado amazon-afiliado

¿Con qué compuestos?

Actualmente, dos ingredientes ampliamente aceptados como protectores de las articulaciones son la glucosamina y el condritin sulfato. La incorporación de estos compuestos puede contribuir a la síntesis de glucosaminoglicanos y proteoglicanos (compuestos necesarios para la regeneración del cartílago), y tener efectos antiinflamatorios. En conjunto pueden reducir la inflamación y ayudar a regenerar el cartílago dañado. Para introducir estos compuestos mediante la dieta los fabricantes utilizan compuestos sintéticos o fuentes naturales cómo los cartílagos de animales o el mejillón.

Otras estrategias nutricionales que se han considerado es la adición de niveles altos de ácidos grasos omega-3 (son una buena fuente los productos del mar como aceite de pescado o mejillones) o extractos de plantas, cómo la Cúrcuma, Boswellia sp., y Árnica montana. El mecanismo de acción de todos estos se basa en su capacidad antiinflamatoria.

Hay dietas para mascotas que incluyen algunos de los compuestos mencionados anteriormente (podéis encontrarlas en nuestro buscador gratuito de comida para mascotas, es uno de los parámetros que se evalúa en la ficha técnica). En general se considera positivo, porque suelen ser ingredientes inócuos y con potencial para producir mejoras a nuestras mascotas.

¿Debemos suplementar a nuestras mascotas con estos compuestos?

Si tu mascota está en riesgo de padecer osteoartritis (animales atléticos y sénior), o en caso de que aparezcan síntomas clínicos, sí que puede ser útil suplementar su dieta. De hecho, se recomienda hacer-lo independientemente de que su comida lleve o no ya alguno de estos compuestos.

Una característica buena de estos compuestos es que se consideran seguros, ya que a día de hoy no se han detectado efectos adversos con su utilización. Por esto, resulta interesante probar sus efectos como alternativas a los antiinflamatorios no esteroideos y los glucocorticoides, que tienen un efecto mucho más potente pero a su vez tienen muchos más efectos secundarios (sobre todo con administraciones prolongadas).

En el caso de protectores articulares (glucosamina y condroitin sulfato) es de vital importancia fijarte en la presentación del suplemento, ya que puede ser el hecho que determine que vaya a tener efecto o no. Se ha descrito ampliamente en la literatura científica que los compuestos con más biodisponiblidad (es decir, que se absorben mejor y llegan a la articulación, el sitio dónde deben actuar) son los compuestos de grado farmacéutico.  En especial, para la glucosamina se recomienda la forma cristalina. Por desgracia, la mayoría de suplementos para perros y gatos contienen otras formulaciones cómo hidrocloruro de glucosamina (glucosamine HCl) o sulfato de glucosamina, que tienen una peor biodisponibilidad y, por tanto, efectos más pobres.

Por otro lado, también pueden ser de utilidad la suplementación con fuentes de omega-3 o extractos de plantas a nivel antinflamatorio. Todos ellos están hoy en día disponibles comercialmente y te recomendamos que hables con tu veterinario de confianza para valorar cuál es el más indicado para tu perro o gato.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *