Las 10 peores compras que puedes hacer para tu perro (¡y sus alternativas!)

Cendra te muestra la correa que no tienes que comprar.

Correas extensibles, correas de cuerda, controladores de cabeza, silbatos ultrasonidos, esprais ensordecedores, juguetes de latex, apport, ositos con bolsas de las cacas, cochecitos para perros y ambientadores eléctricos… los “utensilios caninos” que los educadores caninos no recomendamos.

Seamos sinceros: amas a tu perro con locura y le compras de todo. Primero, todo lo que necesita… y después, muchas veces, acabas reuniendo en casa utensilios caninos que a nosotros, los educadores caninos profesionales, nos dejan con la boca abierta.

A lo largo de casi diez años de Lladruc, he encontrado todo tipo de inventos inútiles, carísimos y totalmente prescindibles, que he reunido en forma de decálogo:

Correa extensible: de todas las compras que puedes hacer, la peor es la correa extensible. También llamada retráctil o por el nombre de la marca más conocida que las comercializa, «Flexi». Las correas extensibles son famosas por provocar lesiones cervicales a los perros de propietarios fumadores, agobiados o simplemente poco cuidadosos, caídas en pasos de cebra y quemaduras en las manos de los sufridos paseadores que sólo quieren ofrecer un poco más de libertad a su animal. En algunos casos, han llegado a producir, incluso, amputaciones de algunas falanges. Hazme caso, si de verdad quieres que tu perro pueda hacer ejercicio mientras va atado, utiliza una cuerda de adiestramiento de diez metros de nylon con goma entretejida. Esta sí que te facilitará el paseo y no será peligrosa para ninguno de los dos.

Correa de cuerda: las correas de algodón son famosas por ser altamente abrasivas y por ser muy pesadas cuando se mojan y fáciles de romper con una sola mordida. Si quieres una correa resistente, cómprala de piel o de nylon con goma entretejida.

Collar controlador de cabeza: también llamado Halti o Gentle Leader en honor a sus fabricantes. Este ingenio permite controlar a la perfección al perro haciéndole girar la cabeza y se presenta como la ayuda definitiva para que deje de estirar o saltar como un caballo pura raza árabe desbocado. La verdad, sin embargo, es que este tipo de collares no son recomendables para perros con problemas de miedo porque, al desviar su atención, muchas veces hace que aumente su reacción. Tampoco son útiles para aquellos propietarios acostumbrados a hacer tirones constantes a sus perros ya que pueden producir lesiones de la columna, sobre todo rotaciones y latigazos cervicales. Si quieres que tu perro no te estire mientras paseas edúcalo (¡en Lladruc! 😉) o, si te falta paciencia, usa un arnés anti-tirones.


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Silbato de ultrasonidos: hace un tiempo se pusieron de moda los silbidos de ultrasonidos, audibles sólo para el oído canina porque aseguraban que «el perro lo sentía mejor». La verdad, sin embargo, es que resultan muy molestos para su oído y muchas veces el perro no viene por una buena asociación entre el silbato y la recompensa posterior; sino para evitar el dolor. Además, si no se hace un buen adiestramiento, el día que el perro no oye el silbato no hace ni caso. Si tu perro no viene cuando lo llamas, busca asesoramiento con un buen profesional de la educación canina (¡como Lladruc! 😉).

Spray ensordecedor: sí, parece surrealista, pero todavía hay muchas personas que utilizan una trompeta o un spray ensordecedor para castigar el perro cuando se comporta de una manera determinada. Si tu perro tiene problemas de comportamiento, deja de hacer experimentos y contacta con un buen educador canino (de nuevo…¡como Lladruc! 😉) que te ayude. Honestamente, te saldrá mucho más barato y será infinitamente más efectivo.

Juguetes de látex: este tipo de juguetes suelen ser originales (los hay en forma de cerdo, de hamburguesa o incluso de pollo) pero son poco duraderos porque la mayoría están vacíos por dentro. Si quieres un juguete resistente compra una pelota irrompible o un “Kong” adecuado para la mandíbula y el tamaño de tu perro.

Apport: esta pieza de madera se utiliza en I.P.O como elemento para valorar la habilidad del perro para buscar, sujetar y entregar al guía la pieza. Nunca debería ser considerada un juguete, porque se astilla con facilidad y puede dar paso a accidentes. Si quieres un juguete divertido y duradero para tu perro, lee atentamente el apartado anterior.

Osito con bolsas de las cacas: pondría la mano en el fuego que quien inventó este utensilio diabólico no tenía perro. Las cajas para guardar las bolsas de las cacas son un peso muerto al final de la correa que dificulta el adiestramiento del ejercicio de caminar junto al propietario. Si el perro las lame, se puede lesionar la lengua porque la mayoría tienen los bordes de plástico mal pulidas y, por si fuera poco, las bolsas que pueden contener en el interior son tan finas y tan pequeñas que te pueden dejar un bonito regalo en la mano. De verdad: ¿tanto cuesta llevar un par de bolsas en el bolsillo o atadas a la misma correa?

Cochecito para perros: que nadie me malinterprete, no me refiero a las sillas ortopédicas para perros sino a los utensilios que se utilizan para los bebés y que algún visionario adaptó a los perros de compañía. Un perro, sano y con capacidad para andar, no debería pasear permanentemente en un cochecito para perros. Un perro debe poder pisar el césped, oler los rastros de otros animales, ejercitar su musculatura al aire libre, ensuciarse, revolcarse, y en definitiva, comportarse como un perro. No como un «bebecito».

Ambientadores que se enchufan a la corriente eléctrica: por desgracia conozco más de un perro que se han intoxicado lamiendo, mordiendo o inhalando estos ambientadores. Si te cuesta mantener los malos olores controlados, puedes poner macetas con plantas aromáticas como la lavanda o el romero cerca de la zona que el perro utilice. Otra idea es colgar sacos de rafia con plantas aromáticas dentro. Y si no hay más remedio que utilizar un ambientador industrial… ¡Elígelo de aerosol!

Espero que te haya gustado.

Si tienes alguna duda sobre educación canina, ¡ponte en contacto con Lladruc!

P.D: La de la foto es Cendra, mi pastor belga malinois que te muestra la correa que NO tienes que comprar 🙂

Artículo adaptado de: https://lladruc.blog/2018/02/05/les-10-pitjors-compres-que-pots-fer-al-teu-gos-i-les-alternatives/

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